Decía el profesor de la materia Historia y problemas sociales, económicos y políticos del México contemporáneo, “en México puedes tirarle hasta al presidente del país si quieres, pero nada enojará y afectará más la susceptibilidad del mexicano que hablar mal de sus símbolos patrios”.
Y crea, estimado lector, que no es la intención de su seguro servidor el criticar o menospreciar las gloriosas letras de nuestro himno, simplemente que siempre se me ha hecho curioso el carácter bélico del contenido del mismo, y más tomando en cuenta que México presume de ser un país pacifista, neutral, incluso conciliador o hasta miembro del consejo de seguridad de la ONU. Claro que hay que tomar en cuenta que el himno se escribió en épocas de Antonio López de Santa Anna (incluso se borraron algunos párrafos que lo engrandecían) y debido al momento histórico por el cual atravesaba nuestro país podría entenderse mejor, junto con el lenguaje de época, que le da un tinte solemne y formal.
Pero seamos honestos y analicemos, aunque en este momento México entrara en guerra la mayoría no tendríamos acero para aprestad, ni caballo para el bridón; y quizá el centro de la tierra si retumbaría, pero al sonoro explotar del misil nuclear. La libertad de credo se consolidó en la constitución mas no en el himno, pues con todo y las visitas de estado papales (aún y cuando México no reconocía oficialmente a El Vaticano) y las anulaciones matrimoniales al ex presidente, en la creencia de muchos no hay cabida para arcángeles divinos ni escrituras hechas por el dedo de Dios.
Mas si osare un extraño enemigo profanar con su planta nuestro suelo primero tendríamos que definir quién es el enemigo, porque sería medio confuso digo; en el momento en que se escribió el himno el enemigo eran los Estados Unidos de América, hoy, después de que secretarios y figuras políticas de ese país afirman que somos un estado fallido, el gobierno de México pide la cooperación con tal país en la lucha encarnizada por el control de México. ¿¿?? ¿Entonces quién es el extraño enemigo? ¿No va a ser aquel agente estadounidense que entre armado a México violando su soberanía? ¿Ese no es un extraño enemigo que profana nuestro suelo cuando planta su pie en nuestra tierra? ¿Así es como responde México a las declaraciones sobre si somos un estado fallido, pidiendo ayuda al país que lo afirma, para mantener el orden en el país que gobiernan? Ya me confundí… con quien no se confundieron fue con Manu Chao, y al “profanar” con su voz afirmando que en San Salvador Atenco hubo terrorismo de estado fue declarado persona non grata en México y vetado del país por tiempo ilimitado, una verdadera lástima.
Pues bueno, la última guerra en la que México participó oficialmente fue la segunda guerra mundial, con el general Manuel Ávila Camacho al frente del ejecutivo, colaborando heroicamente con el escuadrón 201 y los miles de braseros mexicanos enviados a trabajar el campo de EE. UU. (y que ahora los gringos ya no encuentran cómo correrlos, -busca el significado de ironía-); los enfrentamientos armados en México en las pasadas cinco décadas han sido de mexicanos contra mexicanos, en las últimas ocasiones que han salido los tanques del ejército no ha sido precisamente para atacar a un extraño enemigo, y sí, muchos hijos de la patria han exhalado su último aliento en estos recientes (y no tan recientes) conflictos internos, ¿pero en realidad, y por ambos bandos, ha sido en aras de la patria? ¿Ha sido el clarín con su bélico acento el que los convoca a lidiar con valor, un puño de metal o papel verde por el que han muerto, o simplemente por el capricho de quien los destina a convertirse en cifras?
¿Cuántos laureles de victoria ha merecido en realidad la historia de este México, y cuántos sepulcros de honor más habrá que edificar?
No digo que hay que abandonar el nacionalismo, digo todo lo contrario, hay que retomarlo, abrazarlo y a través de él avanzar hacia el progreso, dejando de lado la patriotería y los trucos políticos electoreros; tenemos de qué sentirnos orgullos, hay cosas de sobra habiendo nacido mexicano, y habiendo escogido ser mexicano. Simplemente me pregunto, ¿el día de hoy podemos aún sentirnos identificados con el himno nacional? Como todo, lo dejo a su criterio mi estimado lector… – Daniel Gerardo López
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24/07/2009 – 13:57 //
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