Escribí cuentos sobre travestis que eran tan reales que hasta me tuve que divorciar: Carlos Velázquez
1 Feb
+ Prometedor escritor coahuilense presentó La Biblia Vaquera, editada en Sexto Piso,
+ Estamos demasiado viciados por los escritores del Centro de México, comentó el autor
- Francisco Trejo
Luego de la presentación de La Biblia Vaquera en Casa Terán durante el pasado viernes 29 de enero, Carlos Velázquez –el autor- se encontraba algo cansado por lo intenso que resulta una gira de promoción de un producto editorial, firmando autógrafos y reflexionando acerca sobre si hirió susceptibilidades con la lectura en voz alta de Western Bible, uno de los cinco cuentos del volumen, que relata las desventuras de un hombre aburrido de su “esposita” y que sale a buscar el cariño de “una gorda”, pensando que estas tienen una mejor (o al menos diferente) manera de amar.
Entre este cúmulo de emociones, Velázquez se dio un tiempo para charlar con La Jornada Aguascalientes acerca que la promoción de un libro corresponde a la editorial y no al autor, sus influencias, experiencias etílicas durante la Feria de San Marcos, lo malo de ser autobiográfico (y cómo esto puede causar divorcios) y la llegada al cine de un Alien Agropecuario.
La Biblia Vaquera
Aún si un asistente a la presentación editorial de la obra arribaba tarde a la sala multiusos de Casa Terán, podía darse cuenta a los pocos segundos que estaba ante un autor poco común, si se toma como estereotipo del literato estándar al bohemio, y sombrío personaje con gafapasta, un libro bajo el brazo y un peinado estrafalario, además de un cheque otorgado por las instancias culturales que suele críticar.
Velázquez, derrama su herencia norteña (nació en Coahuila) y la escuela literaria proveniente de una vida expuesta a las comedias de situación de la televisión americana, blogs humorísticos de internet y cinema de escusado. Su escritura va de la mano con sus múltiples influencias, “está influenciado, es un sampleo”, afirmó a La Jornada Aguascalientes.
Deliciosamente descriptivo de un entorno posmoderno localizado en una región inexistente del norte de México (PopSTock!), Velázquez tiene sus especialidad en usar elementos de la cultura pop no cómo parte fundamental de la trama o en un desfile de marcas, sino como una ornamentación para historias de por sí absurdas y chuscas. Para muestra un botón, al final de The Western Bible, la mujer con sobrepeso conquistada por el protagonista, lo amenaza con una pistola luego de que él la golpeó por una infructuosa relación sexual y fallidos intentos de felación. Mientras el hijo de la agresora duerme en su habitación.







>
>
>