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No estoy seguro

17 Mar

No estoy seguro

de que sean mis labios

los que te digan te amo

y cómo estar seguro

si ni siquiera estás aquí

para escucharlo.

Pero si alguien más te lo dice

y de casualidad lo escuchas, amor mío,

no le hagas caso;

cierra las piernas,

esconde tus pechos,

aléjate rápido.

Porque sólo yo puedo decírtelo

con el corazón en los labios.

Advertencia

17 Mar

Desde hace unos días

mi cama truena

como quejándose

cuando me muevo.

Apenas se mantiene firme

y, con gran esfuerzo,

logra navegar entre las noches

                             y mis sueños.

Es obvio que no puede

soportar más de un cuerpo.

Eso significa que tú y yo

nunca podremos acostarnos

sin que la cama se haga

pedazos en el infierno;

pero si, sabiendo esto,

quieres subirte al camastro

y correr el riesgo

considera que la muerte

no viene por la caída

sino por los besos.

 

Los Paracetamoles

27 Dec


Sustituyendo a la pistola una máquina para rapar, y, para sancionar deslices, intentos o consumaciones del género sexual, bien apuntalada al alma, la consigna de Los Paracetamoles: Rapes malogrados para evidenciar a los canallas.

En resumidas cuentas, Los Paracetamoles son una cuadrilla de gentes autoproclamadas intachables, resueltas a reivindicar con la herramienta del escarnio a los impuros que se acarician por la calle, que con sus carnes imantadas, de moral jodida, pretenden atraerse libertad de a poco. Ellos patrullan las ciudades en grupos de tres; cuando se aproxima el día del amor y la amistad, requieren dos elementos extras a manera de refuerzo. Desde luego, en vísperas de fechas como ésta, sus reclutadores redoblan jornada en casi todas partes: escuelas, sanatorios, oficinas, por supuesto lupanares.

Sus incursiones resultan eficaces en extremo, mecánicas como diarrea que deshidrata. En caso de topar con reincidentes, la cuadrilla sustituye el rape con un saneamiento de testículos. El saneamiento de testículos consiste en instar al propio repetidor a depilarse aquellas partes a tirones, so pena de un proceso denominado endurecimiento de testículos, quién sabe qué querrán decir con esto. En relación a las mujeres, las agresiones resultan más que similares. Con castigos tales, los reincidentes son escasos. El Paracetamol graduado es un maestro de la contundencia.

Rastrean mejor que sabuesos en bares, miradores, cafés y coches. Éstos últimos son su especialidad; ni siquiera se molestan en trabajar fuera de ellos; rompen cristales, aprisionan cuellos, rapan cabezas y se sienten vivos al poner en práctica el fundamento de su doctrina: ¡Paracetamoles, suprimamos calenturas! De igual manera, los impulsa el compromiso de fundar una república, cuyo nombre será, república del beso nulo. En lo personal, ojalá fracasen.

Sin consecuencia alguna, Ricardo Azul fue besador profesional por seis años consecutivos, al final, su cabeza mal rapada, su zona íntima incapaz de sensaciones, hacían que los nombres de Lulú, Xané, Tita, Caty, entre muchas otras contratantes, le supieran a pañal en la boca. Mientras Ricardo sufre, el Frente Amatorio Anti Paracetamoles (FAAP) debe estar aletargado por ahí, lo aseguro.

Somos Acolnahuacatzin y Cuetlaxochitzin. Es nuestra primera vez en esto, estamos con miedo, con las bocas juntas, a la espera de que algún cristal reviente y nos rasguñe los cachetes. Antes estuvimos lamiendo nieves por el centro, ahora, atrincherados en un vocho, sin salida posible. Por los costados, vemos acercarse las sombras espectrales de varios Paracetamoles.

(Nosotros somos el señuelo, el FAAP está por emboscarlos).

Nota: A decir del pesimismo o el optimismo del lector, la frase entre paréntesis podrá ser descartada o adicionada al resto del texto. De optar por lo segundo, tenga la delicadeza de extrapolar unos instantes.

Carlos Alonso López.

Caminos Centrifuga

24 Nov

Caminos Centrifuga

Aby W.

Hablo de tu ausencia
como si fuera la sopa hirviente de todos los días,
del niño, y de las tardes nubladas donde puedes
hundir los dedos de los pies dentro del pasto helado,
y dejar caer el cuerpo abriendo la boca,
comiendo la tierra, respirando, y tratando
de encontrar razones para no creer, que he muerto
y no he llegado a tu mesa

Bajar las escaleras a las ocho de la mañana,
tomar café, comerte el periódico a tiras de depresión,
buscando la manera de encontrarte en algún clasificado
que se titule más o menos así: “material tóxico” o
“material antiguo y cortante”, o algo que duela,
y de todos modos se disuelva

Si tomamos un tranvía o cojeemos las bicicletas, pero huir.
Incluso usando los labios, humedeciendo los ojos.
Es normal en estos días veinticinco, querer reírte,
como si tuvieras entre los dedos todas las certezas
que parten desde un sentimiento, roído por la razón,
o por algo que tenga que ver con muchas neuronas
aprisionando en el estómago hasta el pecho

Sólo necesitamos un par de botas, y más de diecinueve
miradas para ya estar del otro lado, o comiendo el pastel
de la abuela que hizo para nuestra no boda.

Utilizamos tijeras para cortar el césped crecido desde el
invierno pasado, cuando no salíamos de la habitación,
porqué habían causas radiantes, como cabarets

Japoneses, que nos obligaban a estar atados a
cuatro paredes y una almohada

A esta hora de la madrugada, olemos a todos los aromas
reverberantes de las orquestas y los teatros en los centros
de las ciudades, donde no van nuestros pasos apresurados
ni nuestros ojos jugando a cámaras fotográficas. Por qué
tener este fatalismo nos revive tanto, tanto, de tal manera

que parecemos espectros luminosos en busca de un mundo
rojo y blanco, simultáneamente…


Los Paracetamoles

22 Nov

Sustituyendo a la pistola una máquina para rapar, y, para sancionar deslices, intentos o consumaciones del género sexual, bien apuntalada al alma, la consigna de Los Paracetamoles: Rapes malogrados para evidenciar a los canallas.

En resumidas cuentas, Los Paracetamoles son una cuadrilla de gentes autoproclamadas intachables, resueltas a reivindicar con la herramienta del escarnio a los impuros que se acarician por la calle, que con sus carnes imantadas, de moral jodida, pretenden atraerse libertad de a poco. Ellos patrullan las ciudades en grupos de tres; cuando se aproxima el día del amor y la amistad, requieren dos elementos extras a manera de refuerzo. Desde luego, en vísperas de fechas como ésta, sus reclutadores redoblan jornada en casi todas partes: escuelas, sanatorios, oficinas, por supuesto lupanares.

Sus incursiones resultan eficaces en extremo, mecánicas como diarrea que deshidrata. En caso de topar con reincidentes, la cuadrilla sustituye el rape con un saneamiento de testículos. El saneamiento de testículos consiste en instar al propio repetidor a depilarse aquellas partes a tirones, so pena de un proceso denominado endurecimiento de testículos, quién sabe qué querrán decir con esto. En relación a las mujeres, las agresiones resultan más que similares. Con castigos tales, los reincidentes son escasos. El Paracetamol graduado es un maestro de la contundencia.

Rastrean mejor que sabuesos en bares, miradores, cafés y coches. Éstos últimos son su especialidad; ni siquiera se molestan en trabajar fuera de ellos; rompen cristales, aprisionan cuellos, rapan cabezas y se sienten vivos al poner en práctica el fundamento de su doctrina: ¡Paracetamoles, suprimamos calenturas! De igual manera, los impulsa el compromiso de fundar una república, cuyo nombre será, república del beso nulo. En lo personal, ojalá fracasen.

Sin consecuencia alguna, Ricardo Azul fue besador profesional por seis años consecutivos, al final, su cabeza mal rapada, su zona íntima incapaz de sensaciones, hacían que los nombres de Lulú, Xané, Tita, Caty, entre muchas otras contratantes, le supieran a pañal en la boca. Mientras Ricardo sufre, el Frente Amatorio Anti Paracetamoles (FAAP) debe estar aletargado por ahí, lo aseguro.

Somos Acolnahuacatzin y Cuetlaxochitzin. Es nuestra primera vez en esto, estamos con miedo, con las bocas juntas, a la espera de que algún cristal reviente y nos rasguñe los cachetes. Antes estuvimos lamiendo nieves por el centro, ahora, atrincherados en un vocho, sin salida posible. Por los costados, vemos acercarse las sombras espectrales de varios Paracetamoles.

(Nosotros somos el señuelo, el FAAP está por emboscarlos).

Nota: A decir del pesimismo o el optimismo del lector, la frase entre paréntesis podrá ser descartada o adicionada al resto del texto. De optar por lo segundo, tenga la delicadeza de extrapolar unos instantes.

- Carlos Alonso López.

Si esto fuera un poema

12 Nov

Esto sería un poema si tú fueras mi novia y yo fuera poeta, pero como no es así ni siquiera me preocupo porque rime o vaya en estrofas ni por amarte. No te he soñado y seguramente ni te sabes mi nombre, sin embargo alguna palabra puede escaparse

de mis manos

y podría convertir esto en un poema,

y serías mi novia de inmediato,

y yo podría soñar que me dices Miguel

el poetastro,

y nos amaríamos algunos meses,

quizás años,

y después de separarnos

te aprenderías otro nombre

y yo te escribiría

un nocturno a rosario.

 

Es peligroso

terminar

en verso.

 

Para salvarme escribo: Hoy fue un bonito día, hubo mucho sol y comí sopa de lentejas; en la tarde me dormí una hora y fui a la Iglesia. Ahí te conocí.

 

Ahora podemos estar tranquilos, ya no es un poema.

Bonita

23 Oct

>> Por Luis Leonardo Márquez


Ella camina pausado  moviendo  ligeramente los hombros, el brazo derecho siempre lo lleva balanceando, con una gracia extraña. Desparpajada en su caminar, pero siempre erguida como si flotara hasta ti haciendo una entrada triunfal en total silencio.

Es muy delgada, desde los dedos de los pies hasta los dedos de sus manos son tan delgados. La delgadez de su cuerpo no le impide tener formas, tan redondas, como el mundo mismo son sus pompas, su cintura, su cadera y sus pechos soportan un cuello moreno con lunares al paso que te llevan a su boca formada por dos labios muy delgados, regularmente tienen  fuegos que los  tiñen de rojo;   una nariz fina, y de vuelta los lunares escondidos por el pelo largo o a veces corto, tras su cuello; siempre llevara la banda que le sostiene el pelo, puede ser multicolor tradicional, ancha, delgada, azul, verde el cual es su color favorito, rosa o con un gorro violeta, pero nunca llevara un listón negro como el color de su pelo ,ese lo tengo yo . Los lunares se agrupan como una pintura alrededor de sus ojos ojerosos profundamente cafés. El café claro de su piel se armoniza cuando de manera natural desprende de lo más dentro de su alma una carcajada y te deja ver sus dientes pequeños que muestran tanta dulzura,  mas un montón de perlas.

Y cuando habla  se escucha fuerte, nunca grita pero se escucha muy fuerte, su voz aguda se escucha fuerte por el oído y sigue fuerte en tu cabeza.

Tan fuerte como su orgullo, su valor, su coraje, su amor, su entrega,  es sin duda la persona más fuerte que exista en un cuerpo tan pequeño.

Es una mujer hecha de pasión, una niña llena de ternura, una madre amorosa, estudiante ejemplar. Es bonita.

Arriesgada por lo que quiere, sueña, anhela y desea a pesar de lo que pueda decirse de ella; eso no le importa.

Fue el mejor regalo de día de las madres hace veinte años y se sigue regalando todavía, con una etiqueta en su blusa que dice “100% producto gratis”.

Tanta generosidad hace que tengas que entregártele poco a poco, a con día hasta que ya no te perteneces, eres completa y totalmente de ella

Lo ultimo que ella se llevo en fue mi nombre, y se lo llevo para siempre en la persona que mas ama en el mundo.

La batería del solo de Goldberg

19 Oct

La batería del solo de Goldberg bullendo esplendorosa; y yo, doblado como rana, reduzco pitillos a filtros color mostaza.

Siempre y cuando llueva un poco mi entrada para Hernani no será desperdiciada. Sentarse aislado, al fondo, y entre las voces del reparto sentir sonoramente las gotitas joderse resignadas contra la bóveda del teatro, para escurrir por los canales hasta adelgazar en la calle la mierda de los gatos y el olor a chorizo y ajo en los tenduchos.

Digamos, en cuanto a la malevolencia fina con que Goldberg pega a sus platillos que no únicamente cabe en este mundo la especialización, sino, al unísono, el ocio para concretar la mirada y ver cómo un triste fuego perceptible apenas clausura el método humano para comercializar tabaco: nirvana de contemporáneos.

Un buen fumador sabe la cercanía entre un cenicero con diez filtros y el verbo avejentar, y, análogamente, por supuesto, Goldberg sabe cuándo es propicio darle paso a una trompeta. Calla unos segundos, me permite escuchar esa llovizna en desarrollo, su desarrollo mismo, se adentra a la selva la trompeta y es en este instante que hago lo mismo con mi pensamiento en un cerro de cosas que giran apretándose cual tuercas chillonas de puro óxido, lerdas para empezar su asfixia.

Después de la asfixia una oxigenación favorecida por mi cielo de líquidos incontenibles y, en el limoso fondo, temor al no romanticismo, a acabar metido a culatazos en el sistema de pitillo mas tequila, de besar el mingitorio mientras se vomita y la marcha se reinicia.

Se estará tan tibio y cómodo en el auditorio, amurallado entre barricadas de paraguas y butacas que el espacio para ser iguales provocará la befa general. Me infarto si cada cual no adecua un Hernani diferente, un señor con bigote diferente, una temperatura diferente, un bonete calado diferente, bendito todo por desencajado.

Llegas con tu paso de gusano cuando la trompeta escandaliza, te siento en el hundimiento del colchón, en la grosera y perra forma de aparecer antes de tiempo. Entonces hago malabares, jugarretas; jugamos a lanzarnos mi cerebro irresoluto. Me veo en este justo sitio y en este justo tiempo quemando y fumando inapacible mi entrada para Hernani, veo tus manos como pinzas vitaminando al no romanticismo, al quédate a escribir y más allá del vómito celeste están mi Hernani, mi señor con bigote, mi…

- Carlos Alonso López

Lame ojos

18 Sep

Sabía que no se debe lamerle, literalmente lamerle a nadie los ojos; por eso me contuve con los tuyos. Tienes ojos de ron y por el color es que lo digo. Si me hubiese atrevido seguro el paseo se jode y yo ñato con tus puños en la cara o con un policía tomándome del hombro como criatura tildada de grotesca para siempre.

Es cierto. Pensé en separarte un poco los párpados para lamerte. Es cierto también que caminamos juntos por Gonzáles Ortega y que ojalá nuestras cejas se enredaran mientras dan canciones en alguna parte, o después de ver cómo se vuelan las basuras que el camellón atrapa cual hacen mis dedos con los tuyos, y mis dientes con tus uñas; y por último, tu suéter claveteado con más de una viruta. Invoco luego para compartir contigo una cajetilla dura con pitillos que se tuestan prestos en tus labios máquinas de muerte. Tengo entonces que doblar la espalda para estirarme una calceta; en el descenso tu bajo vientre huele a mezclilla y piel lavada y por estar a media luz, Gonzáles Ortega vale más de todo lo que ahora tengo.

Tu nombre tiene origen griego, hace frío, el vino es más barato a una cuadra, no hay condones en mi bolsa: todo es dicho cerca del oído.

De inmediato nos negamos al abordaje de cafés donde primero hay que ordenar para permanecer, o volver a hacerlo para seguir permaneciendo mientras el verbo besar se manifiesta y todo es saliva, granos de lengua, saliva sobre los granos de la lengua. Sin tiempo de por medio te reconozco en los parabrisas, empalmo tu espalda a una pared erosionada pero tú renuente o crapulosa o mojigata decides caminar a solas.

Entonces el taxi chocando en tus rodillas, y seguramente las fracturas, la zapatilla a tres metros de distancia y el ron de tus ojos vertiéndose recién sobre Gonzáles Ortega.

flickr.com/photos/rachaelvoorhees

flickr.com/photos/rachaelvoorhees

- Carlos Alonso López