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[Turboreseña] Zoé – Música de Fondo (2011)

20 Mar

Turboreseña / Zoé / MTV Unplugged – Música de Fondo

Música de fondo consiste en un esfuerzo de una banda en necesidad de reinvindicarse, con un backlash de su público natural, adoptada por una fanaticada con promedio de 15 años de edad y un giro en extremo comercial en su carrera: casi 4 años sin material nuevo, buscando un nuevo público y lanzando meras compilaciones.

Parece de ley entre la gente de internet el afirmar que Zoé apesta ¿por venderse bien? ¿por dejar Noiselab por EMI? ¿por cortarse el cabello para el Unplugged? ¿por sacar una caja de viniles en un estado tan temprano de su carrera? Razones tal vez sobren, pero no me explico el odio tan cabrón generado hacia Zoé luego de Memorex Commander, cuando todo el México indie mamaba el éxito de Dead como canción del 2004.

En fin, Música de Fondo reinventa de manera magistral canciones que son parte de etapas relevantes (y muy emos) de mi vida. Tengo 21, igual conozco gente de 24, 15 u 11 a la que le llega. Es la reinvención del soundtrack de nuestra vida.

Tal vez si recién conociera a Zoé, le tendría recelo por las cuestiones mencionadas pero tienen derecho de antigüedad. Perdónenme por cursi.

Y acuerdense de mi cuando Hello Seahorse! ande en las mismas ;)

Destacadas: Dead, Vía Láctea, Infinito, Nunca

Me Molestan/No me gustan: Nada y Luna (será porque los invitados nomás no van)

De notar: Para la rueda de prensa, vistieron igual a la banda que en la grabación. Trucos de disqueras.

BONUS! Previo de los 14 tracks en Rocanlover.com.mx

[El Inadaptator] BRMC: Mucho talento y poco éxito

14 Mar

Black Rebel Motorcycle Club (B.R.M.C.) es de las mejores bandas de la ultima década, eso es un hecho, desde la aparición de su primer lanzamiento independiente en 1999 hasta su ultimo álbum el año pasado, esta agrupación se ha dedicado a ofrecer música envolvente y ensordecedora a los oídos de aquellos que aún creen en la formula de guitarra, bajo y batería. El día de hoy he decidido dedicarle este espacio a esta banda originaria de San Francisco, no sólo por encontrarse entre mis grupos favoritos sino que al igual que otros, sin importar la calidad y originalidad en su propuesta, por azares del destino no son tan famosos o exitosos como sus contemporáneos.

B.R.M.C. está conformado por Peter Hayes, ex integrante de The Brian Jonestown Massacre en la guitarra, Robert Levon Been, hijo de Michael Been, antiguo líder de la desaparecida banda The Call en el bajo y Leah Saphiro, ex integrante de The Raveonettes en la batería, con melodías que van desde el blues más siniestro hasta el shoegaze más etéreo, B.R.M.C. además de ofrecer un sonido oscuro, letras con claras criticas políticas y conciertos de más de dos horas, ha sido incluso la única banda emergida de la década pasada que saliendo de su cotidianeidad se atrevió a lanzar un disco de música experimental titulado The Effects of 333, que al igual que los dos volúmenes del Unfinished Music de John Lennon, y el Metal Machine Music de Lou Reed, fue un disco atrevido y totalmente destruido por la “prensa especializada”.

B.R.M.C. no es precisamente la banda más desconocida del todas (han venido a México en dos ocasiones), pero a pesar de que muchos tienen conciencia de ellos, no todos les prestan la atención que merecen, por eso a comparación de Kings of Leon, Interpol, o Arcade Fire no han podido emerger de la oscuridad y los foros pequeños sin importar que tan increíbles o sinceros sean como músicos o personas.

Y esta mala suerte no se limita a poca difusión o criticas pobres, sino que tras ser abandonados por su sello Virgin Records en el 2004 y cambiar constantemente de disquera por bajas ventas, B.R.M.C. tuvo que lidiar con las adicciones de su ya ex-baterista Nick Jago, quién por poco separa a la banda en más de una ocasión, por otro lado, el padre de Robert, quién era también el ingeniero de sonido de la banda, murió el año pasado de un ataque cardiaco, y por si fuera poco, Robert fue encarcelado y multado el pasado Diciembre por el gobierno de Munich con 18, 500 euros por accidentalmente dejar casi ciego a un espectador al lanzar al publico una botella de agua.

Es irónico cuando pensamos como artistas cuya entrega a la música es total, y otros como… bueno, escoja al artista pop que más odia, son tan distantes en tanto calidad como éxito, y a su vez, es esta dedicación al proyecto, insistencia y amor por lo que se hace lo que demuestra quién es quién, por eso, y por lo que más quieran háganle un favor tanto a la banda como a sus fans y compren sus discos que de no ser así antes de darnos cuenta podrían anunciar su separación por falta de recursos.

- Diego Álvarez Quiñones

[El Inadaptator] Vive Latino y la impotencia brasileña

13 Mar

¿Alguien ha notado como el aclamado (y también repudiado) “Vive Latino – festival iberoamericano de cultura musical” no había agendado nunca una banda de origen brasileño hasta ahora? ¡Así es! La banda Sepultura es la primer agrupación musical brasileña en pisar uno de los escenarios del mentado festival ¿No es acaso Brasil parte de Iberoamérica? Este hecho es algo que tal vez a muchos le va y les viene pero ¿porqué un festival cuya primicia es ofrecer lo mejor y más nuevo en la cultura musical iberoamericana se tardó más de doce años en descubrir el país que todos conocemos como “Brasil”?

“Ah, de seguro hay muchos otros países ignorados, a fin de cuentas todas las bandas en ese mugroso festival son mexicanas o argentinas”: usted ya habrá pensado, pero usted se equivoca, aunque no lo crea, los organizadores se han encargado de traer bandas de toda Iberoamérica, desde su primera edición en 1998, el festival ha tenido visitas de como Libido del Perú, Cienfue de Panamá, Caramelos de Cianuro de Venezuela, Chancho de Piedra de Chile, el Cuarteto de Nos de Uruguay, Puya de Puerto Rico, Malacates Trébol Shop de Guatemala, Dr. Krapula de Colombia, The Skatalites de Jamaica, Columpio Asesino de España, Blasted Mechanism de Portugal y de Argentina ni se diga.

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El rotundo e inevitable fracaso del Vive Grupero

13 Mar

Por: Diego Álvarez Quiñones


Una vez más, la empresa organizadora de eventos, OCESA, decidió realizar su “Encuentro de Música Regional de México para el Mundo”, y una vez más la baja convocatoria, por no decir mínima, orillo al evento a rematar los boletos de $250 a $50 pesos el mero día, y ha registrar un quórum menor a la del 50% de capacidad del foro, es decir, a ser un rotundo fracaso.

Lo que para muchos sonó a un disparatado chiste para otros se volvió un evento con dos escenarios y más de 50 bandas, pero el hecho es que el Vive Grupero (para aquellos que no estén enterados) es un festival donde se reúnen a los mayores exponentes del norteño, grupero, banda, duranguense, tex-mex e incluso cumbia para un evento de dos días emulando al Vive Latino con todo y stands de discos, playeras, carpas VIP, y toda la cosa para armar un festival masivo y que, como prometía el comunicado original: “satisfacer las necesidades de todo el público que está ávido de tener en un solo lugar a sus ídolos musicales”, y fue desde ese momento que la organización la regó: el formato “festival de rock”.

Cuando un aficionado a la música rock, pop o “alternativa” (sin discriminar edad, aunque claro, la mayoría son jóvenes) decide asistir a un festival masivo, sea cual sea y sea donde sea, tiene que lidiar con varios elementos: interminables filas, conglomeraciones llenas de empujones y arrimones, rango de visión nulo, cantidad de decibeles nocivas, y sobre todo él estar parado por más de siete horas bajo sol o lluvia, por eso, cuando situamos en este desgastante escenario a un aficionado a al norteño acostumbrado a un evento donde puede estar en una mesa con su familia bebiendo, comiendo, y saliendo a bailar de vez en cuando, lo lógico es que este sombrerudo amigo se retire, y la prueba fue la primera edición del festival donde la incesante lluvia orilló a una considerable parte del publico a irse o simplemente no asistir.

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[El Inadaptator] Post Rock

13 Mar

El más allá y el más acá del rock

Cuando el rock se vuelve obsoleto, repetitivo, y se ve a sí mismo acorralado por sus propios cánones, algunos músicos se dan la tarea de reinventar el género, de darle contemporaneidad y actualizarlo a estos días tan distantes de los años que lo vieron nacer, personajes como Conor Oberst, Jeff Tweedy, y Jack White, con tan sólo una guitarra, han logrado demostrar que con más de sesenta años de antigüedad, el rock aún tiene galleta, pero ¿qué pasa cuando se opta por explorar aún más allá? ¿Cuándo con los instrumentos de siempre se decide crear algo más “picudo”? Eso, es a lo que le llaman “Post Rock”.

¿Qué? Cómo? El post rock es un término (algo pretencioso realmente) que desde los noventas se le ha adjudicado a un número de bandas que bien iTunes podría etiquetar como “inclasificable”, pero que tienen ciertas características en común: se abandona la estructura “verso-coro-verso” y con instrumentos típicos del rock se crean piezas predominantemente instrumentales (la mayoría con títulos alucinadísimos), a las cuales se le integran elementos de jazz, psicodelia, música de cámara e incluso del abstracto krautrock alemán; Como su nombre lo indica, está más allá del rock.

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La Revolución de Emiliano Zapata

13 Feb

Gráfico de Axel Altamirano

Cuando escuchamos Emiliano Zapata todos pensamos básicamente en lo mismo: ese individuo de sombrero y bigote al que se le llama “el caudillo del sur”, pero cuando escuchamos La Revolución de Emiliano Zapata no a todos nos llega la misma imagen mental, unos pueden pensar en una interminable batalla entre el humilde campesino y el diabólico gobierno, pero hay otros que cuando escuchan ese nombre de corrido, piensan en el que fue posiblemente el mejor grupo de rock seminal en la historia de este país.

La Revolución de Emiliano Zapata, fue un grupo de rock que a principios de la década de 1970 fue no sólo un exponente del talento de Guadalajara, sino un estandarte musical para el resto del país en cuanto a rock psicodélico se refiere. Más allá de ser una pieza de nostalgia para los que gustan de Three Souls In My Mind y Javier Bátiz, “La Revo” es una banda que no sólo en América Latina sino en Europa, es considerada de los exponentes más originales dentro del rock psicodélico, ya saben,de estilo que te permite ver rayos y espirales de múltiples colores.

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[Entrevista] 3MF / El funk se siente, no se escucha

17 Jan

Desde el nombre tienen estilo. Y vaya estilo. Son 3 Mother Funkers (3MF), de Guadalajara, que resultan en realidad no ser tres ni tampoco tan funks como en su debut, ya hace más de cuatro años, cuando visitaron El Cuartel del Arte en la Feria de San Marcos durante la promoción de Música Para Caminar Con Estilo, disco que es una deliciosa mezcla de potente bajo, guitarra ornamental, batería marca animal, esporádicos scratcheos y una potente banda de metales.

“Música para caminar con estilo es una exploración de ritmos de funk, pero también tiene ritmos electrónicos como el Drum n Bass, el House y el Trip-Hop tocados acústicamente. Siempre he tenido fascinación con los distintos géneros bailables”, explica Alejandro Saat, líder de 3MF.

Si bien el pasado jueves de 2 de diciembre vimos a un trío sobre el escenario, la configuración de la banda es similar a formaciones como la de Nine Inch Nails o LCD Soundsystem, donde un prominente integrante toma el mando de la composición y dirección musical, para luego reunir a los músicos para la grabación e interpretación en vivo. En el caso de 3MF, el rol más importante es propiedad de Alejandro Saat Cobián, quién además de ser compositor, la hace de bajista y últimamente de cantante.

¿En qué otros proyectos está involucrado Alejandro Saat?

AS: Parte de mi desarrollo como artista se basa en poder conocer otros géneros y estilos para incorporarlos en mi proyecto. La mejor manera de hacer eso es trabajando con otros músicos a los cuales admiro. Estoy colaborando como bajista y tecladista en la banda PONYREX y como vocalista invitado en Shock Bukara, ademas de un proyecto de jazz con Chemin Santillanes (ex-Plástiko) y como DJ en algunos clubs de Guadalajara.

Saat es una especie de eje para el movimiento funk en Guadalajara, siendo partícipe ya sea musicalmente o en laborales de managment con agrupaciones amigas, como es el caso de Galápago, y The San Juan Proyect. Dichos conjuntos, naturalmente, giran alrededor del funk en una interesante vertiente de la escena musical en Guadalajara, demostrando que el mundo alternativo no necesariamente son guitarras y capas de pedales.
El estado actual de 3 Mother Funkers dista mucho de aquella banda formación rockera apoyada por metales y teclados, vista durante sus primeros años, durante los cuales pasaron de una banda de mero funk, pasando por el jazz y el electro, a una etapa claramente roquera amigable con el baile o como ellos le llaman: Hard Dance.

¿Ahora son rock?

AS: Más que rock o funk, describiría el sonido del grupo como Hard Dance que abarca influencias rock, funk, house y diversos géneros musicales que ponen a mover el cuerpo. Llevamos la mayor parte del 2010 perfeccionando el set en vivo. Después de dos discos instrumentales, decidí explorar más las posibilidades de la composición y la producción e integrar los géneros musicales que me mueven como son el rock, el electro y el house. Todo el tiempo estoy escuchando música nueva y eso me motiva a integrar nuevos sonidos al set en vivo. El show de la UAA era una probadita de lo que será ese nuevo set que esperamos estrenar en febrero 2011 y que por supuesto llevaremos a Aguascalientes.

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Uno en un millón trescientos: Señor de la Basura

23 Dec

[Uno en un millón] Ricci Ramírez / Politólogo y Diseñador de Música

Foto: Carolina Ortiz Bobadilla

¿Por qué te dicen el Señor de la Basura?
Se escucha bien sabrosón, lo que pasa es que primero realicé el proyecto de Nuestro Señor para dar paso a Señor de la Basura. El nombre surge por la música, aquella que es considerada basura, cuando inicié lo que elaboraba era cumbia, que usualmente es rechazada pero ya todo mundo la baila, naturalmente o con unos alcoholes arriba, claro.

¿Colectivo Autista?
Llevamos varios y años nos vamos defendiendo contra los malos. Lo que pasa es la que gente todavía no está acostumbrada a que alguien haga música con computadoras y aparatos, MIDIS, controladores y todo ese rollo.

¿Existe alguna diferencia entre Tracktor Boy y Nuestro Señor/Señor de la Basura?
Con Tracktor es más producción y live act, mientras que con Señor de la Basura el acomodo es similar sólo que es wild cumbia. Hay una vertiente más que es Ramírez y consiste en microtech y minimal.

¿Live act?
Lo armo con Ableton Live más controladores MIDI (knobs y keys), depende de los actos en vivo que ejecute, ya sea procesar sonidos preelaborados, o ejecutarlos en tiempo real, utilizando diferentes efectos (VST´s). VST significa Virtual Studio Technology o Tecnología de Estudio Virtual.

Cuando mezclo, empato o pongo rolas tengo estos proyectos:
Sr. tracktor que es TECNO EBM , Sr. Lovo dónde la gente baila  POP + TECNO y Sr. de la Basura dónde más que nada programo Selektah. Basura selecta jajaja.

¿Cuál es tu setup para tocar en vivo?
En los mixes (DJ set, que no me gusta llamarlo así porque no utilizo discos, viniles o CD’s) solamente utilizo plataformas digitales como Traktor, Ableton y Sunfire, en los cuales previamente designo funciones a los controladores MIDI (VCI-100) que son como un tipo de Mixer.

¿Estudias o qué haces aparte de poner música y comprar gorras de Domo-Kun?
Como buen provinciano, fui al Distrito Federal a superarme, con todo y un chivo. No, ya en serio, acabo de regresar de un posgrado en Procesos Políticos, antes de eso estudié Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Ricci + Black Two Faces: Street Teachers

[Entrevista] Esto es Vicente Gayo / Chente Rooster

23 Dec


1) No iremos a la página 5
2) La foto es de Julio Muñoz para RaRaRa

Por Francisco Trejo

Esto es una de las casualidades que se dan en la vida, la cosa comienza a principios de año cuando veo en MySpace (‘aún usábamos eso!) un poster de 60 Tigres,una de las mejores bandas emergentes de Monterrey, quienes compartirían escenario con los entonces desconocidos [para mí] Vicente Gayo, que en su momento imaginé como un solista al estilo de Adanowsky para luego darme cuenta de su formación como una banda de cuatro integrantes. Uno de los problemas que acarreaba MySpace era el pobre desempeño de su reproductor multimedia así que de momento pasé de escuchar a los gayos. Otro problema, pero dentro de mí, es el miedo que tengo a que una nueva propuesta musical tenga un sonido pesado y estridente, como es el caso de Hong Kong Blood Opera o Here Comes the Kraken, ya que la verdad el metal, las vocales gritadas y el ruido no es lo mío. También me aterra que se claven demasiado en atmósferas, ser raros y diferentes.

Sonará forzado, pero va de todos modos: Vicente Gayo junta perfectamente esos dos extremos, se nota su pasado de capas y capas de guitarras con pedales y vocales mata gargantas pero también un lado geek que los vuelve diferentes a lo demás de la escena nacional: los juguetitos. Sí, juguetitos electrónicos ochenteros-noventeros como aquellos de Fisher Price, Texas Instruments y Mattel, artefactos hoy considerados basura tecnológica como la Commodore 64, el Game Boy tabique y el Speak & Spell, que mientras para algunos les suena a álbum de Depeche Mode, a otros les recuerda un arcaico juguete didáctico, al cual le debemos la famosa estrofa de G-A-Y-O.

Foto: Julio Muñoz

La casualidad de la que hablaba no consiste en conocer a VG vía el poster de 60 Tigres, sino que ya cuando me tenían enganchado y tras un breve intercambio de comentarios, sucedió lo que pasa con cualquier banda pequeña cuando le pides ir a tu estado, “¿A qué bar o antro nos recomiendas ir?”. Respondí y luego de eso salió mi lado cómico, pedí en el Facebook de uno de los venues sugeridos que los contactaran. Pasaron algunas semanas cuando vi actividad en dicho comentario, una amiga de la banda había regresado a la ciudad, el trato comenzó y fue cosa de tiempo. Ok, en realidad fueron tres meses y junto a mis colaboradores de la radio, tenía frente a mí a cuatro músicos que no eran ni tan hipsters ni tan roquers, algo cansados y ansiosos por una cerveza.

Con que antes se llamaban Meet Your Feebles…
Alan: Más o menos tenemos 8 años juntos.
Javier: Con esa banda duramos seis años, con la configuración actual llevamos a lo mucho tres años, llevamos casi nueve años tocando.

¿Les divierte más ser Vicente Gayo?
Alan: Es la evolución de lo pasado.
Javier: Otra época, un proceso diferente, estábamos más chavitos, apenas componiendo, la ventaja es la experiencia y química que tenemos. Yo conocí a Alan y Josué primero, me los presentó un vecino, empezamos a tocar, Armando ya conocía a Josué.
Josué: Le gustó como tocaba, empezamos, después con Alan y al final Javier.

¿A quién se le ocurrió la idea de los juguetes?
Josué: A Javier, empezó comprando sintes, después investigó que se podían comprar juguetes pero usarlos como sintes, pero estaban supercaros y Javier dijo ‘no manches, no nos alcanza para eso’ luego se puso a investigar y aprendió sólo.

Y resulta como jugar con la música…
Armando: Todos tenemos como problemas psicológicos, no disfrutamos la niñez (risas).
Javier: Lo violaron en el kinder (risas).
Armando: Se dio, agarras un bajo, una guitarra, pero no somos tan clavados en nuestro instrumento, nos gusta andar cambiando y estar abiertos a cualquier cosa que tengamos enfrente.

Ahí entra esta novedad del circuit bending…
Javier: Ni tanto, es como de los setenta, la intervención de teclados, cajas de ritmos y juguetes con la intención de crear sonidos diferentes a los que ya traen programados. Normalmente el juguete trae una melodía común, modificas el pitch, logras otras tonalidades y tienes sonidos como de sinte. Más graves, más agudos, consigues un glitch y tienes ya como secuencias de audio . Experimentar un poco más con el audio, con un instrumento menos común.

¿Se llevan todos los juguetes de gira?
Javier: Algunos, lo que hicimos fue adaptar algunos sonidos en la grabación y ejecutarlos desde un sampler, luego hay inconvenientes como no tener dónde conectarlos.
Alan: Se descomponen en el camino.
Javier: En septiembre tuvimos un set de puro circuit bending, fue un show sin canciones del disco, en el Centro Cultural España. Música y visuales.

¿Cuál lugar para tocar en el D.F. les gusta más?
Josué: Cada uno tiene como que su estilo, pero el que es más de banda y que la gente te va a escuchar es el Foro Alicia, apoyan mucho a la música.
Armando: Aparte es como que el lugar pionero para el rock en México y muy importante, al menos para nosotros.
Javier: Tiene como esa vibra de que eres una banda que empieza desde abajo, tocando en lugares chicos, es el primer foro para apoyar a las bandas, el dueño es bien neta. Tocan bandas chicas y grandes.
Alan: La gente que en verdad quiere disfrutar música va al Alicia, desde Meet Your Feebles estábamos yendo y pues muchas bandas lo tienen como primer foro donde tocaron y luego logran nada.

Del cambio de MYF a Vicente Gayo se les percibe más pop, dance, un tanto electro…
Javier: No estoy muy de acuerdo pero si quieres usar esa palabra, el disco suena pop pero no es de nuestras influencias, sí nos gusta pero no va por ahí.
Alan: Tal vez sea por la voz, pero es una evolución de lo estruendoso de MYF, una continuación del proyecto y la voz hace que se aterrice tanto ruido en alguno que para algunos, como tú, suene pop.
Javier: Ya en vivo el show la escencia es diferente, menos digerible, de hecho nos gusta más cómo sonamos en vivo, otra vibra.

No siempre usan batería, ¿cierto? cajas de ritmo…
Armando: Son como dos o tres rolas en el disco. En vivo sólo una no tiene batería y me cambio al sampler.

¿Cómo son esos momentos preshow?

Alan: Comemos (se ríen).
Josué: A veces es llegar al soundcheck, otras es al lugar donde vamos a hospedarnos y dormir, porque nosotros manejamos y uno luego llega todo menso, o uno tiene chance de descansar un tanto, o soundcheck y directo a tocar.
Armando: Pues Josué maneja más.
Josué: El manager (Chato, ex-integrante de Austin TV) no alcanza los pedales (risas).

La historia del nombre de Vicente Gayo…
Alan: Somos esa persona, los cuatro la formamos, además de que tiene un mensaje, Vicente Vence, Gayo Despierta. Despierta y Vence. Es eso.

¿Nunca se acordaron del actor?
Josué: Ja, hasta que lo vimos escrito, dijomos ‘claro, Vincent Gallo’.
Javier: Sí existe un Vicente Gayo con ‘Y’, Vicente Gayo González, un cubano, lo conocimos mucho después porque en un blog postearon algo de la banda, él comentó y lo contacté. Resulta que es una persona que tiene como que la esencia de lo que queremos representar en la banda, fue una casualidad muy extraña pero que a la vez nos inspira. Conocer a alguien que se llame igual, porque el nombre es poco común dado que no es con doble ele. Es un señor de bigote.
Armando: Y con cabello larguillo.

¿A qué se dedica?
Javier: No sé que haga porque tiene internet y en Cuba es complicado (risas), además a veces está en Las Vegas y lo dejan tuitear. ¡Sabe qué hará! Tal vez venga en diciembre al último toquín del año.

El verdadero Vicente Gayo

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Seguir Siendo (la importancia de cambiar)

22 Nov

Seguir Siendo (2010)
De Ernesto Contreras
Con: Café Tacvba (Rubén Albarrán, Emmanuel del Real, Joselo Rangel, Enrique Rangel)

Por lo general, cuando se escucha la palabra documental, las personas se imaginan tediosos largometrajes acerca de las llanuras africanas y todos sus habitantes o de la hambruna en los países tercermundistas (lagrimita garantizada) o, como ha sucedido últimamente, largometrajes acerca de pingüinos.

Sin embargo, existen también otra clase de documentales, como los que tratan cuestiones políticas (Fahrenheit 9/11, Sicko, Bowling for Columbine, por mencionar las más famosas); también están aquellos en donde se retratan grupos bastante particulares y específicos que no necesariamente son considerados como “normales” por  el resto de la sociedad, como por ejemplo, Trekkies, documental que trata acerca de la idolatría que ciertas personas profesan a la famosa (y muy nerd) serie de televisión Star Trek; y también está mi clase favorita de documentales, los Rockumentaries (ah, ¡qué bonito es inventar términos!).

Estos documentales tienen la particularidad de tratar acerca del mundo del rock, de sus artistas, sus seguidores y detractores, de sus conquistas, sus derrotas y del largo y tortuoso camino que se debe seguir si uno quiere llegar a la cima y lo que es casi imposible, mantenerse. Existen muy buenos ejemplos de este subgénero: End of the century (The Ramones), The decline of western civilization, part II: The Metal Years (su temática se centra en la escena glam de Los Angeles en los 80´s), Anvil, the story of Anvil (acerca de un muy poco exitoso pero persistente grupo de metal), y recientemente, Seguir Siendo, del mejor grupo de México: Café Tacvba.

Este rockumental en particular tiene algo que lo hace especial, no solo para mí, que me considero un fan de esta banda, sino para un gran número de personas. En primer lugar, es actual, la banda sigue activa y disfrutando su mejor momento; segundo, al tratarse de una banda tan popular (a todo mundo le gusta mínimo una canción de Café Tacvba, o al menos los conocen) y que ha durado por tanto tiempo, resulta sumamente atrayente el conocer más a fondo la historia de la misma, la personalidad de sus integrantes y parte de su proceso creativo. Seguir Siendo nos muestra la intimidad y vulnerabilidad de esta banda lo cual es su mayor acierto; siempre se agradece el poder adentrarse en el día a día de la gente famosa (admitámoslo, todos somos algo morbosos), pero es mucho mejor cuando además se trata de gente talentosa.

A través del filme podemos ver la evolución de la banda al pasar de los años, como fue que a su creatividad se fue desarrollando, como pulieron su estilo, cambiaron su sonido manteniendo su esencia, por mas trillado que esto suene. Podemos ver como se pasó de la “Chica Banda” a “Vámonos”, proceso que es retratado en la película como si se tratara del cambio de las estaciones. Después de Café Tacvba forzosamente tenía que venir Re, el cual desencadenó Avalancha de éxitos, y así hasta llegar a Sino.

El proceso creativo y la manera de trabajar de los de Ciudad Satélite son mostrados de manera magistral en la película, pues inclusive se nos presenta una secuencia en la que la banda, dentro del estudio, se pone a lanzarse ideas unos con otros y contando con importantes intervenciones del productor argentino Gustavo Santaolalla, logran ponerse de acuerdo e integran una de las mejores canciones de su último disco.

Esta película no solo es testimonio de cómo una pequeña banda que empezó tocando una curiosa revoltura de estilos se convirtió en la más grande de México, también podría servir de inspiración y ejemplo para todas aquellas agrupaciones que están empezando ya que revela un importante ingrediente que sirve para mantener cualquier relación: el respeto.

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Open House 3.38 – Entre más corriente más ambiente

1 Nov

La edición heroica. Hablando con Juan Escutia sobre hipsterismo, cervantino, Festival de Cine de Morelia, rizos definidos, música de máquinas, como soportar el tráfico, encuentros lejanos con Quentin Tarantino, las perversiones de Mijangos y el polifacético destilado de caña. Con Clon, Paco, Yarely y Juan Escutia (o ERICK).

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CADA SÁBADO EN 94.5 FM

A las 19.00 horas en XEUAA Radio Universidad

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