La Celebración / Vendimia / Fiesta del pasado domingo
18 Aug
- ¿Qué bonito? – Ja ¿Qué cosa ? – Que hayas ido con Castor. Esa fue la opinión de una amiga cuando le dije que asistí a la Romería de la Asunción edición 2010 junto con mi hermana menor, quien es una persona cercana a la religión católica, atributo del que yo no puedo presumir. Tampoco puedo presumir de disfrutar la mayoría de los eventos masivos; cantidades enormes de personas, ruido, disturbios en el clima y la tradicional vendimia son cosas que merma mi de por sí ya poca paciencia. En efecto, no estoy hecho para vivir en sociedad y pensé que la noche del sábado 17 de Agosto de 2010 lo comprobaría, pero me equivoqué. De esas veces que amo equivocarme.
Tengo que aclarar que hubo algunas variables a favor de la experiencia, como el lugar elegido para presenciar el evento y vivir el fervor de la Fe Mariana, el cual fue el tramo de asfalto entre las calles Josefa Ortiz de Domínguez y López Mateos, teniendo como referencia el PRI de Aguascalientes. El otro factor consistió en que este año la tradicional Romería fue llevada a cabo desde las siete de la noche, incluso [en la locación donde yo estaba] anocheciendo ya hasta transcurrida una buena parte del desfile, lo que derivó en una conclusión temprana ya que el último de los carros alegóricos y grupo de marchantes pasaron noventa minutos después de comienzo oficial.
La Romería de la Asunción es de esos eventos que de niño parecen insufribles, comparable con ir al merendero, la espera antes de entrar a un restaurant o a una larga misa. Ya de adulto la experiencia mejora, tal vez por la paciencia adquirida, convenciones sociales o simplemente resignación. Yo lo veo como que se gana un conocimiento pero se pierde otro: con los años se entiende el sentido de la Romería en un punto religoso pero se nos olvida que los niños odian esos eventos y preferirían estar en cualquier otro lado, a excepción de cuando llegan los carros. Carros alegóricos. Alegorías. ¿Qué una alegoría? Sí, yo también tenía una idea pero no lo pude definir, así que tuve que volver a la escuela, donde me dijeron que una alegoría es un tema artístico que pretende representar una idea valiéndose de formas y objetos cotidianos.
Alegorías demasiado explícitas en los 21 carros con motivos religosos los cuales eran acompañados de una grabación (con un buen locutor, por cierto) que se repetía una y otra vez, asunto, que me gustaría asegurar, fue causa de ataques psicóticos de las personas que representaban las escenas en los carros alegóricos pero carezco de pruebas. En estos vehículos había escenas de vidas ejemplares y una que otra representación de pasajes de la biblia, como la Santísima Trinidad.





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