CÓMO ES QUE FACEBOOK NOS HA ARRUINADO LA VIDA
- Francisco Trejo
1) PROBLEMAS QUE ANTES NO EXISTÍAN
Este punto es muy amplio, puede ir de que las publicaciones en tu muro se malinterpreten por individuos sin sentido del humor, familiares incómodos o amigos con delirio de persecución. O bien que por equis o ye razón no puedes contestar un simpático mensaje recibido, por falta de humor, tiempo o simplemente por postergarlo, lo que deriva en reclamos marca “’¡estabas conectado y ni para contestarme fuiste! GACHO”.
Mención aparte merece cuando a uno le escriben (o uno escribe) un largo y/o inspirado mensaje de amor, amistad, cariño compadrazgo o camaradería y la respuesta no está a la altura, simplemente es un “Me gusta” o la respuesta universal de no tengo ni puta idea de que decir, la carita feliz
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Aquí es para pensar “si contesto, malo y si no contesto es malo, también ¿cómo doy gusto?”. Lo lógico es esperar para tener inspiración y contestar a la altura, siempre con el riesgo de que la otra persona tome ese tiempo intervalo como un valemadrismo.
Lo que no logro comprender es porque existe una fascinación por enviar mensajes públicos y afectuosos, supongo que porque la posmodernidad lleva a que si bien importa lo que uno sienta, a veces importa más (para las otras personas) que todo el mundo lo sepa. Ahora, que si es por mensaje privado (también llamados Inbox), uno se está haciendo de delito. Y que si es en el muro, “no-ombre”, hasta cínica resulta la situación.
2) PIRATERÍA
Es un secreto a voces: hay gente muy enferma (o en soledad) que guarda en sus amigos o enemigos, una admiración que raya en lo enfermo, les quieren copiar todo y ser como ellos. Los famosos copycats, pues. Uno agrega bandas, postea videos, habla de películas, se vuelve fan de la Barbie Perra y toma fotos en cierto estilo y ¡zas! los copycats llegan a copiar. O tal vez es una extraña coincidencia en la que existen dos personas muy parecidas.
Existe el extremo contrario, usuarios ególatras que se creen Chuck Perda (por aquello de trendsetters) que suelen postear grupos indie de esos que hace dos días todavía ni existían, y su supuesto copycat lo pone también en su perfil en cuestión de horas. “¡Perra! Me está copiando”. Bullshit, como si toda esa música no saliera en, duh, todos los blogs. Ego al máximo. E insisto con el punto del delirio de persecución.
Hablando de, están aquellos que llegan al grado máximo de la idolatría y piratería: los que roban contactos. Uno tiene sus hallazagos en cuanto a personas, gente ajena al círculo social habituial y que va incluyendo poco a poco en la vida diaria, más no integrándola de lleno con el mundito ya existente. Entonces, el típico no-amigo buitre, agrega a esa persona y le empieza a comentar. Es así como de “goey, es mi hallazgo, cabrón”. Claro, la envidia y enojo de uno también rosa una consulta con el psicólogo pero en lo personal lo justifico cuando el mismo cabrón agrega a tus amigas una y otra vez. Ad nauseam.
3) FOTOS Y FOTOS
Una vez me platicaron esto: “Cabrón, no mames, te pasas wey, como putas chingaos subes esa foto, no no mames, bórrala, bórrala”. Y es que hay gente que se enoja por una mala foto tal como si hubieras matado a su perro, chocado a su auto y quemado su casa.
Fotos etiquetadas. Adorables y a su vez causantes de problemas. Que bonito: la foto con la novia, los amigos, los hermanos. No tan bonito: Uno al borde del vómito durante una fiesta en la azotea.
Incluso hay gente, considera por mi como neuras en extremo, que pone privadas sus etiquetas y no deja entrar a sus imágenes de perfil. “Privacidad, goey, mis papás, goey”. Eso nos lleva al siguiente punto.
4) DOBLE VIDA
Tengo algunos amigos que llevan dos cuentas de Facebook, quesque por salud mental y seguridad. Una para los amigos, otra para los familiares o el trabajo. Un caso en particular lo entiendo, por lo de la familia conservadora en valores pero tecnológicamente activa, con riesgo de que los imprudentes amiguetes estén publicando pendejadas en el muro. Mejor ahorrarse un problema con la mamá cuando vea el “Jajaja, genial la peda de ayer menos cuando te cargamos :s”.
En otros casos es una reveranda mamada. ¿Un Facebook para el trabajo? ¿Acaso eres dos personas? El Facebook es un reflejo de lo que uno es, no se puede ser un desmadre bañado en vicios para algunos y un recto oficinista (en espera de sus horas-nalga para jubilación) para otros. Al final siempre explota. Aparte es una onda de frustación y tibieza. ¡Acéptense o cambien!
5) ESTÁS O NO ESTÁS
Facebook delata nuestra presencia en internet a la pareja, jefes, compañeros de equipo iracundos, o amigos psicópatas. El chat de la parte de abajo se prende y se apaga solo, o bien en lo que uno intenta apagarlo ya salió el compañero de equipo diciendo “oye, no me mandaste lo que dijiste”. Lo peor es que uno no se explica como en 15 segundos, todo mundo ya se dio cuenta de nuestra presencia en línea. Y bien, es un problema que no debería existir, porque en primera ¿quién nos manda a estar en Facebook? Y en segunda ¿qué no se supone que nos haría la vida mejor?
6) BONUS! Relationship status / Relationship Issues
La Red Social (2010) de David Fincher lo plantea muy bien con la escena en que Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, tiene una pelea con su novia oriental en la que ella le reclama la falta de cambio en su estado de relación sentimental. El hombre responde en que ni siquiera sabe usar caralibro y la mujer más bien piensa que es porque se anda tirando a otras y el poner que se encuentra en una relación no ayuda en dichos fines. Cuando las acciones cuentan menos que el Facebook. ¡Que lo sepa el mundo!
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13/03/2011 – 20:22 // 


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