Por Roque Iván Rodríguez (@evilretro)
¿Siempre soñaste con ser famoso? ¿lo que más quieres en la vida es ser alguien? ¿has intentado de todo, pero ningún busca-talentos jamás te ha descubierto? No te preocupes: las redes sociales llegaron para ti.
Amiguito, esas noches de soledad en tu cuarto escuchando Objetivo Birmania y Aerolíneas Federales ya no volverán a suceder. Esas invitaciones a fiestas en la vida real pasarán de cero a… cero, pero tu conteo de amigos subirá exponencialmente.
Sólo tienes que mantener un status quo siguiendo unas sencillas fórmulas prediseñadas que cambiarán tu vida y te convertirán en la figura pública que siempre quisiste ser. Sólo así serás el nombre que está en boca de todos. Aquel que estará enmarcado en el cuarto de alguien más en poco tiempo.
¿Qué hacer? Hay muchos estereotipos, digo, patrones de conducta. Puedes ser el guerrillero urbano promedio, puedes ser el enamorado perpetuo, el retuiteador obseso, el popular de las fiestas (aunque eso no le impide tuitear los sábados en la noche), el eternamente sufrido poeta de la vida diaria que pasa por problemas dificilísimos (a menudo relacionados con su mamá) y un largo etcétera.
Los hay de todos sabores, colores y hedores. Son los Burro Van Raking de la era digital. Los Facundo del 2012. El líder espiritual de una generación sin líderes, ni intereses profundos algunos. Una generación que ya hasta cuestiona la televisión (ja), pero que le falta mucho criterio y quizás hasta una educación más sólida.
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17/03/2012 – 17:11 // 





























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